Arruabarrena anticipó que Tomás Aranda podría volver a trabajar con el grupo de Boca en estos días y que la Copa Argentina asoma como meta de su regreso.
Tomás Aranda, el juvenil que Boca daba por perdido para casi toda la temporada, podría sumarse a los entrenamientos del plantel entre este lunes 2 y el martes 3 de noviembre. Lo adelantó el entrenador Rodolfo Arruabarrena en la conferencia de prensa que dio en la Bombonera, después del 1-0 sobre River.
La frase llegó casi como un regalo adicional en una noche de festejo. El DT respondía por otros temas, entre ellos el estado de los lesionados, y tomó la iniciativa de hablar del juvenil. Dijo que el proceso de recuperación venía siendo bueno y que el club creía posible verlo con el resto del grupo en uno o dos días.
Una lesión que parecía cortarle el año
El golpe se produjo el miércoles 26 de agosto: mientras entrenaba, Aranda se quebró el peroné de la pierna derecha. Fue intervenido quirúrgicamente al día siguiente, el jueves 27. En ese momento, los plazos que se manejaban eran largos y hablaban de una ausencia que podía estirarse hasta la pretemporada de 2027. Según Bolavip, incluso se había estimado un regreso para enero de ese año.
La baja se sintió bastante. A los 19 años, el chico era una pieza central del equipo, con la confianza del DT, y participaba de manera activa en la elaboración del juego. Sin él, Arruabarrena tuvo que ensayar variantes, y Boca perdió a uno de los futbolistas que mejor respondían en el arranque del semestre.
Cómo será el regreso al grupo
Nada indica que Aranda vaya a hacer todo desde el primer día. La idea es que se integre de manera progresiva y que no complete necesariamente cada ejercicio. Arruabarrena dejó claro que la decisión no es solo suya: "Deberé hablar con el jugador y sobre todo con los médicos", afirmó, según publicó Olé.
Bolavip, por su parte, informó que el juvenil ya trabajó a la par del grupo este lunes, algo que Olé presenta todavía como una chance. Ambos medios coinciden en que la rehabilitación avanzó mejor de lo previsto. El jugador ya había hecho tareas en el campo durante su recuperación, así que el paso siguiente consiste en compartir parte de la rutina con sus compañeros.
Conviene separar los conceptos: sumarse al grupo no equivale a estar listo para jugar. Esa etapa servirá para medir cómo reacciona su cuerpo cuando suban las exigencias y cuánto le falta para volver a un partido. Es, en palabras del propio entrenador que recoge Olé, un camino paso a paso.
La semifinal de la Copa Argentina como objetivo
Si esta semana transcurre sin sobresaltos, aparece una posibilidad que hasta hace poco parecía remota. El sábado 14 de noviembre Boca tiene una cita en Mendoza, la semifinal de la Copa Argentina contra Banfield. Según Olé, que Aranda viaje con la delegación depende de cómo responda su físico y de lo que decidan el cuerpo médico y el técnico.
Bolavip va un poco más lejos y apunta a que el plan es que Aranda quede en la lista de concentrados y se siente entre los suplentes, para ganar ritmo de competencia. Ese medio recuerda que faltan exactamente dos semanas para ese partido.
La final de la Copa Sudamericana, más adelante
Hay otra fecha marcada en el calendario. Según Bolavip, el 21 de noviembre se juega la final de la Copa Sudamericana, en la que el Xeneize enfrentará a Atlético Mineiro en Barranquilla, Colombia, sobre el césped del Metropolitano Roberto Meléndez. De cumplirse el cronograma, el regreso de Aranda se produciría una semana antes de esa definición internacional.
Por ahora, todo depende de la evolución. Antes del superclásico, nadie en Boca Juniors esperaba contar con él en el tramo decisivo del año, y el primer paso ya está dado: este lunes y el martes se sabrá si el 10 puede entrenarse con el resto del plantel.