El clásico mendocino de la fecha 16 del Clausura llegó con pintadas, cargadas y banderazos, y con los playoffs y la tabla anual en juego para ambos.
Gimnasia de Mendoza e Independiente Rivadavia juegan este sábado 7 de noviembre el clásico mendocino por la fecha 16 del Torneo Clausura, en el estadio Víctor Legrotaglie, y la previa se vivió con pintadas, cargadas y banderazos, según Olé. El partido se transmite por TNT Sports, lo arbitra Facundo Tello y está programado para las 15, informó Infobae.
Una previa caliente en Mendoza
El día empezó movido. Temprano apareció la primera incidencia: la entrada al estadio Bautista Gargantini, casa de Independiente Rivadavia, amaneció con manchas de pintura blanca sobre el escudo. Los responsables serían, aparentemente, simpatizantes del Lobo.
La respuesta de la Lepra llegó enseguida por las redes sociales. «Hay manchas que no se borran nunca más. Esta sí se borra», publicó el club, que además recordó el aniversario de su título en la Copa Argentina con el equipo de Alfredo Berti. Los hinchas leprosos también llenaron de stickers el micro que trasladó a los jugadores, con alusiones al 5-1 del torneo anterior.
Del lado del Lobo, los hinchas se reunieron desde temprano en su estadio, ya que serán locales. Hubo banderazo a la llegada del plantel y también disfraces entre la gente. En Mendoza se espera una fiesta, aunque el clima arrancó caldeado.
Cómo llegan Gimnasia e Independiente Rivadavia
Según Infobae, los dos mendocinos llegan en situaciones parecidas. El Lobo es séptimo en la Zona A y tiene 21 puntos, mientras que la Lepra suma 22 en la Zona B. Los dos están dentro de los puestos de clasificación, aunque otros equipos que pelean lo mismo pueden alcanzarlos o pasarlos según lo que ocurra en la jornada.
Gimnasia viene de empatar 1-1 con Lanús en la fecha anterior. Su entrenador, Darío Franco, definió el cruce como «el encuentro del año». El equipo necesita sellar de forma matemática su pase a los octavos de final, algo que lograría por primera vez desde que ascendió a Primera División.
Independiente Rivadavia, en cambio, llega entonado tras golear 3-1 a Banfield en la fecha 15. Los dos goles de José Florentín impulsaron ese triunfo, que puso fin a cuatro encuentros sin victorias. Con seis triunfos, cuatro empates y cinco derrotas, el equipo de Berti reúne los 22 puntos.
Lo que se juega en el clásico mendocino
Además de los playoffs, el Lobo busca revancha por el 5-1 que sufrió ante su rival en el Apertura. Berti, por su parte, prefirió no sumar presión al grupo, aunque admitió que el cruce es importante. Explicó que, desde noviembre del año pasado, todos los encuentros del equipo son finales porque siempre hay cosas importantes en juego.
Ese año incluyó la consagración copera de fines de 2025 y los octavos de final de la Copa Libertadores 2026, donde la Lepra cayó por penales ante Fluminense. En la tabla anual, Independiente Rivadavia está a tres puntos de Rosario Central, el último clasificado a la próxima Libertadores con 59 unidades.
Una rivalidad de más de un siglo
La historia del clásico nunca termina de inclinarse hacia un lado. La rivalidad supera los cien años y acumula 268 partidos oficiales: 90 triunfos para cada club y 88 empates, según Olé. Esa paridad muestra que ninguno domina el clásico y que cada capítulo puede mover el orgullo de media Mendoza.
El calendario del club visitante también pesa. El jueves 12 de noviembre, Independiente Rivadavia jugará la Supercopa Argentina contra Estudiantes de La Plata, en una final. Por eso, según Infobae, la AFA fijó el horario del clásico mendocino al mismo tiempo que el de Talleres con Estudiantes, para evitar cualquier ventaja deportiva.