El defensor argentino vio la segunda amarilla a los 63 minutos, provocó el penal del 2-0 de Chelsea y Carrick dijo que no se siente defraudado.
El Manchester United perdió 2-0 como visitante ante Chelsea, en un partido de la novena fecha de la Premier League que dejó la expulsión de Lisandro Martínez. El zaguero vio la segunda amarilla a los 63 minutos, cuando su equipo ya perdía 1-0, y su infracción terminó en el penal que Cole Palmer convirtió para el segundo gol local.
Cómo fue la jugada de la roja
Todo empezó con un córner a favor de Chelsea. Martínez quedó a cargo de marcar a Wesley Fofana, llegó tarde a la disputa y chocó con el francés mientras la pelota pasaba por encima de los dos. El VAR llamó al árbitro Peter Bankes, que revisó las imágenes al costado de la cancha y sancionó penal para los Blues, además de mostrarle la segunda tarjeta amarilla al defensor.
Según Olé, las dos amonestaciones llegaron con apenas cuatro minutos de diferencia. Infobae agrega que la primera fue por una falta al intentar cortar un avance rival. Después de la decisión, el argentino protestó y Amad Diallo lo acompañó hasta la salida para que el reclamo no creciera.
El 2-0 de Chelsea y un partido atravesado por el VAR
El local había abierto el marcador al comienzo del segundo tiempo. El volante Morgan Rogers pasó en medio de Harry Maguire y Martínez, entró al área y definió por encima del arquero Senne Lammens. El United había tenido chances en la primera parte, pero no las convirtió y quedó cuesta arriba con ese 1-0.
Clarín cuenta que la tecnología tuvo un papel central: se anularon tres goles, dos de Chelsea, uno de ellos de Estevao, y uno del United que, según ese diario, pudo haber cambiado el trámite. Con diez jugadores y dos tantos de desventaja, el visitante no consiguió torcer la historia. Valentín Barco arrancó en el banco de Chelsea, entró a los 87 minutos por Pedro Neto y, de acuerdo con Infobae, estuvo cerca de marcar el tercero.
Qué dijo Michael Carrick sobre la expulsión
Consultado por TNT Sports, el entrenador Michael Carrick respondió con una sola palabra cuando le preguntaron si Martínez lo había defraudado: “No”. Sobre la acción que terminó en penal y roja, admitió que todavía no la había mirado: “No la he visto, para ser honesto”.
En su análisis general, el DT sostuvo que su equipo no arrancó bien la segunda mitad, que merecía llegar al descanso en ventaja y que el primer golpe de Chelsea marcó la diferencia. Infobae suma que Carrick valoró la actitud del grupo aun con un hombre menos, mientras que Olé lo describe en una posición delicada tras otro tropiezo.
Un United cerca de la zona de descenso de la Premier League
El equipo de Manchester acumula siete puntos en nueve fechas. Según Clarín, apenas ganó un partido en el torneo local, y para Infobae esta fue su cuarta caída en los últimos cinco compromisos, contando todas las competencias. Si Crystal Palace le gana como visitante a Tottenham, el United puede terminar el fin de semana dentro de la zona de descenso. Chelsea, en cambio, llegó a 16 puntos y se ubica cuarto, en puestos de clasificación a la Champions League.
Antes de este golpe, el conjunto rojo había perdido 3-0 con Bournemouth en Old Trafford y 4-1 con Como en Italia por la Champions, y había igualado 1-1 con Leeds como visitante. La agenda no da respiro: el martes 3 recibirá a Roma por la Champions, a las 17 de la Argentina, con apenas tres puntos en tres fechas, según Olé, y el domingo 8 de noviembre se medirá con Aston Villa.
El contexto de Martínez en Manchester
La roja llegó semanas después de que el defensor se convirtiera en el foco de atención por sus palabras tras una derrota con Atlético de Madrid. En aquella ocasión, el campeón del mundo con la Selección Argentina cuestionó en público la planificación deportiva del club, le reclamó más trabajo al director deportivo, Jason Wilcox, y pidió refuerzos para sumar competencia interna. Dos días más tarde pidió perdón con un posteo en sus redes.
Infobae recuerda que Martínez tiene 28 años y que Barcelona y Atlético de Madrid lo siguen de cerca. Clarín, por su parte, habla de un duro enfrentamiento del jugador con la dirigencia inglesa.